miércoles, 5 de mayo de 2010

Postura: Como colocarse a la hora de bailar (1º parte)

La postura de baile, es la posición que adoptamos cuando nos disponemos a iniciar cualquier baile. Hay dos posibilidades fundamentales: cogerse en pareja y con los brazos abajo o a la altura de las caderas. En este apartado, nos ocuparemos de la postura de baile en pareja.

Lo primero que hay que aclarar es que hay muchísimas maneras de cogerse en pareja. La que nosotros sugerimos, es la que nos parece mejor respecto a las demas, pero sólo es una opción, ¿de acuerdo? Las razones por las que nos hemos inclinado por esta postura en concreto son dos: está perfectamente diseñada para facilitar las indicaciones y puede adaptarse sin problemas a la mayoría de los bailes con pequeñas variaciones que comentaremos en su momento.





Postura de Baile
Lo que veis aqui, es un ejemplo de la postura Standard.








Detalles que hay que tener en cuenta
El pie derecho apunta al medio de los de su pareja.
La mano forma un ángulo de 90 grados entre el costado y la espalda.





Ten en cuenta que la postura de baile es muy importante. Aparte de que una postura correcta es estéticamente más atractiva, todos y cada uno de sus parámetros tienen un objeto y te ayudarán a resolver los diversos problemas que pueden surgir en la pista de baile. Estas son las tres cosas principales que debes tener en cuenta al colocarte en pareja:
  • No estamos exactamente enfrente de la pareja: Tanto el chico como la chica están ligeramente desplazados hacia su izquierda de tal modo que los pies en vez de estar enfrentados contra los de la pareja, están entrelazados.
  • La mano derecha se coloca entre el costado y la espalda: Aunque cruzar la mano en la espalda de la chica pueda dar la impresión de mayor "control" es mucho mejor colocar la mano con la palma apoyada en el costado y los dedos en la espalda, lo que facilita las indicaciones laterales y posibilita las frontales.
  • La actitud de la chica es la opisición: La chica es la encargada de mantener la distancia entre los bailarines ya que el chico no tiene otro remedio que tirar hacia si para hacer la mayoría de las indicaciones. La distancia se mantiene mediante un esfuerzo de oposición que se hace con la espalda, no con el brazo.

LOS BRAZOS TAMBIÉN BAILAN

Bailamos con los pies pero los movimientos se indican con los brazos, de ahí la importancia de éstos en el baile. Como norma general los brazos deben estar alzados a la altura de los hombros, con una flexión de codo suficiente para generar entre la pareja un espacio interior con forma ovalada. Manos, codos y hombros forman una línea recta vistos desde el lateral que será paralela al suelo, salvo que uno de los miembros de la pareja sea más alto que el otro en cuyo caso tendrá una ligera inclinación a favor de éste. Los codos apuntan hacia atrás y ambos brazos están a la misma altura.

El brazo izquierdo de la chica se apoya completamente sobre el derecho del chico tomando como referencia el codo del mismo, sobre el cual apoyará el suyo. Dependiendo de la longitud del brazo, la mano llegará más o menos cerca del cuello del chico. Contra lo que puede pensarse, que la chica deposite peso en ese brazo no resulta cansado para el chico porque a su vez lo tiene apoyado en el costado de la pareja; en cambio si se cuelga del otro acabará obligando al chico a bajarlo porque no es posible hacer fuerza hacia arriba con el brazo tan despegado del cuerpo durante mucho tiempo.

El brazo despegado del cuerpo sirve para hacer vueltas y poco más pero el otro es decisivo para el baile. Si la chica lo tiene correctamente apoyado en el del chico, sin que haya "aire", en el argot, no sólo facilita mucho las indicaciones sino que puede percibir muchos movimientos de la pareja aunque no se los indique, en particular los desplazamientos.

La actitud de los brazos nunca puede ser relajada si quieres utilizarlos para hacer indicaciones. Esto no quiere decir que haya que estar agarrotado, simplemente hay que tener un mínimo de tensión que aumentará en el momento de ejecutar un movimiento dificil de indicar y luego volverá a aflojarse. Al principio es posible que la postura te parezca rígida y te canses enseguida de mantenerla pero eso es debido al exceso de tensión y la falta de costumbre. Después de un tiempo tus músculos se adaptarán a ella y podrás mantenerla más tiempo. Por otra parte, no es una postura fija. Los bailarines avanzados la modifican todo el rato; desplazan la mano de la espalda, aumentan y reducen la distancia, suben el brazo para dar vueltas...

VARIACIONES DE LA POSTURA

Como hemos dicho más arriba, la postura de baile se puede enriquecer con pequeñas variaciones. Como la mayor parte de ellas tienen por objeto ayudar a la indicación de algún movimiento o paso, nos ocuparemos de ellas más adelante, no obstante, hay algunas que responden a razones estéticas o de sentido común, concretamente las que se refieren a la posición y altura del brazo derecho de la chica e izquierdo del chico.

Manteniendo invariable la regla de que los codos deben estar bien separados del cuerpo y aproximadamente a la altura de los hombros, el resto del brazo puede adoptar distintas extensiones que regularemos según nuestros gustos, lo que suene en ese momento o el espacio que haya en la pista de baile.

Por ejemplo, podemos colocar la mano más lejos del cuerpo en el vals y el pasodoble. Le va al estilo de estos bailes y las vueltas en pareja lucen más, en cambio, los bailes caribeños quedarían "raros" con el brazo tan extendido. Para bailar merengue y salsa es mejor llevar el codo más flexionado. Por otra parte, si estamos bailando en un pista completamente abarrotada de gente no tendremos otro remedio que adoptar esta última postura con la mano mucho más cerca del hombro, suene el baile que suene.

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